Siguiente paso
Antes de sumar una mano más al archivo, conviene acordar cómo se escribe
Cuando varias personas trabajan sobre el mismo fondo documental, el problema no suele ser la falta de material sino la dispersión de criterios. Una carpeta nombrada de tres maneras distintas, una fotografía fechada por intuición, un mapa citado sin referencia: cada decisión suelta vuelve más difícil leer después lo que otro anotó. Fijar un vocabulario común para tipos de documento, estados de conservación y niveles de duda no resuelve el archivo, pero sí permite que una nota escrita por una persona sea legible para otra sin pedir explicaciones. También ayuda separar lo observado de lo deducido: una firma ilegible se registra como ilegible, no como un nombre supuesto.
Si tu equipo conserva papeles de estancia y necesita ordenar la lectura antes de digitalizar o transcribir, podemos revisar juntos el punto de partida. El contacto es por correo o por el formulario de la página de contacto.